Autobiografía (incompleta) de Eloy Terrón Abad
Un hijo de Fabero-León: Minero, guerrillero, filósofo y antropólogo
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Eloy Terrón Abad (Fabero, 1919 - 2002)
Eloy Terrón Abad, en 1940
" Nací en Fabero a finales de 1919, en una familia campesina pobre, como todas las del pueblo; fuí educado como los demás muchachos en la realización de las labores agrícolas, bajo la vigilancia constante y la dirección de los adultos: mis padres y mi abuelo. Mi conciencia empezó a formarse con la experiencia ganada en el trabajo, en las orientaciones y, sobre todo, en las reprensiones de los mayores. Dada la forma de poblamiento y el sistema de producción agrícola, las relaciones de los muchachos con adultos de otras familias eran muy escasas, por lo que apenas se producían interacciones de influencias extrañas. Ni siquiera el cura interfería seriamente en la formación de los muchachos, pues no disponía ni de medios, ni de tiempo para adoctrinarlos en la ideología católica nacional. La conciencia de
los jóvenes campesinos era pobre, pero coherente y muy integrada;
era suficiente y adecuada para guiar su comportamiento y el de los adultos,
en un medio tan sencillo y tan poco expuesto al cambio.
CONCIENCIA
DE CLASE Esta clase obrera comenzaba a tomar conciencia de sí y de su fuerza, y puede decirse que nunca estuvo tan dispuesta a hacer una revolución. Yo me sentía tan vinculado a ella, que entre los 14 y los 16 años no leía otra cosa que las publicaciones del movimiento libertario. Estaba totalmente dispuesto a colaborar con el sindicato y con las organizaciones obreras, pero no tenía conciencia de lo que esto significaba. Mi conciencia ingenua y sencilla de campesino, ajena por completo a la lucha ideológica, (el rasgo más característico de ella era la ausencia de una ideología), a la vez que me vinculó a los trabajadores de Fabero, creó en mí un rechazo radical contra la revolución violenta; siento decirlo, pero siempre tuve horror a la violencia y a derramar la sangre de mis semejantes Pero a pesar mío,
pronto me vi envuelto en una lucha criminal e injusta: la guerra civil,
la guerra contra los trabajadores. Fue un puesto de
gran responsabilidad para mí, pues como circulaba continuamente
entre el puesto de mando y las unidades de combate inmovilizadas en
el frente, me asediaban los oficiales y los soldados que querían
saber noticias sobre la marcha de la guerra. Esto era lógico,
la prensa llegaba con dificultad y no había radios, solamente
en el puesto de mando había un aparato. Además, yo
no quería que mis compañeros se desmoralizaran, para lo
cual deformaba un poco las noticias; me daban pena muchos soldados,
campesinos leoneses y gallegos que no podían volver a sus casas
porque los asesinarían, pues muchos de ellos eran desertores
de las filas franquistas y todos eran voluntarios. Tuve que hacer un
esfuerzo tremendo, leer la prensa, escuchar la radio, seguir los avances
y retrocesos de nuestro Ejército sobre mapas malísimos
y, además, leer obras políticas para formarme. GUERRILLERO
REPUBLICANO Sin ningún entusiasmo me uní a ellos; salimos y a punta de metralleta arrebatamos dos o tres coches para llegar a la montaña antes de que las tropas franquistas nos cortaran el paso. No sé por donde fuimos; recuerdo vagamente haber pasado por Mieres. En la montaña recuerdo que entramos en una casa llena de madreñas. Empezaba mi vida
de "máquis", de huido, de guerrillero. Me aterrorizaba
tener que usar mi "naranjero". Por la cordillera Cantábrica
nos dirigíamos hacia el Bierzo. Esto hacía que mi presencia se hiciese incómoda para el grupo, de manera que pronto comprendí que querían deshacerse de mí. Acordaron que el
llamado "El Cone", que tenía familia en la zona minera
de Teverga, intentara ser recibido por ella y presentarse al ejército
franquista. Decidieron que me fuera con él y siguiera la misma
suerte, porque yo no podía seguir con el grupo por el peligro
que representaba el ruido de mi tos. Regalé mi "naranjero"
que, por cierto, sólo disparé una vez tirando al blanco,
pues la munición era muy escasa. Sin ninguna dificultad
emprendí el viaje desde Oviedo a León. Mientras esperaba
en la estación de León al tren que me debía llevar
a Ponferrada, encontré a mi primo Tomás Terrón,
quien me dijo que no fuera a Fabero porque corría serio peligro,
que fuera a casa de su madre en el mismo León. Como mi primo, de
edad cercana a la mía, estudiaba 5† curso de Bachillerato, me
dediqué a estudiar con él literatura, geografía
e historia, francés y otras asignaturas. Pronto me dí
cuenta que no me era nada difícil entender y asimilar aquellas
materias. RECLUTA
EN EL BANDO FRANQUISTA En los días
inmediatos fuí enviado a Lugo, al Regimiento n† 31 con base en
Lugo. Recibí la instrucción militar a tortazos; sentía
tanta aversión por la institución que no fuí capaz
de aprender a llevar el paso; tal era mi rechazo a los "deberes
militares", agravada por el comportamiento del ejército
franquista. A comienzos del verano fuimos enviados al frente de Teruel. En el verano de 1.939, finalizada la guerra (la nuestra) y cuando amenazaba el estallido de la Segunda Guerra Mundial, conseguí el traslado del regimiento de Lugo al Ejército del Aire, de reciente creación, y a la base aérea de León. Buscaba acercarme
a esta ciudad donde estaba semi-desterrada mi familia; mi abuelo, mi
madre y mis tres hermanos. Por de pronto, la represión, el temor, la incertidumbre, me forzó a tratar de prever qué me podía pasar, qué peligros amenazaban mi vida para intentar sortearlos. Este esfuerzo fue especialmente grave en los últimos meses en el frente de Asturias, cuando era inminente el derrumbe; especialmente angustiosos fueron los días que pasé en Teverga, tratando de imaginar que me esperaba en la zona franquista. Es un hecho que en realidad yo nunca tuve conocimiento de qué se me acusaba en Fabero y cuál era la gravedad de las amenazas que pendían sobre mi vida. Sólo supe
lo que el cura d. Maximiliano dijo a mi madre: "Eloy que no venga";
esto es, que no regresara a Fabero después de la huida de agosto
de 1.936. El asesinato por pura venganza del hermano menor del médico
D. Alfredo de Vega; la muerte de este joven de mi edad, en venganza
por no encontrar a sus hermanos mayores, constituía una prueba
de sus convicciones criminales y de su sumisión a un poder que
sólo podía imponerse por el terror. ¿Cuál
fue la suerte que corrieron generales, jefes y oficiales que cumplían
órdenes del gobierno de la República? ¿Qué
recomienda en sus instrucciones el "Director", Emilio Mola?.
A mí me decían que no volviera, pues podía correr
la misma suerte que el hermano menor del médico y el farmaceutico
de Vega, d. Alfredo, un joven de mi edad que fue asesinado porque no
encontraron a sus hermanos mayores. ¿De dónde salió esa gente que se entregó al asesinato y al pillaje?, ¿en qué escuelas fueron adiestrados para la denuncia, el robo y el asesinato?. A mí, pobre campesino, aprendiz de minero con un ligero barniz de ideales, más que anarquistas, libertarios, me horrorizaban los crímenes y tropelías que se cometieron en nuestras aldeas, pueblos, villas y ciudades de la España profunda... (Sigue >) |
CONSEJO
DE GUERRA Mi permanencia en
la base aérea, fue muy estimulante; mi trabajo en el Observatorio
Meteorológico me animó a estudiar matemáticas,
álgebra y trigonometría. Sólo, sin ayuda de nadie,
estudié y comprendí las matemáticas. También
estudié física y ciencias naturales y proseguí
mi aprendizaje de la lengua francesa.
Cuando salíamos
de Ponferrada, el oficial que me acompañaba se limitó
a decirme: "De buena te has librado. Querían que te quedaras
ahí." Leía y anotaba todo lo que me parecía interesante. Me entusiasmaron los clásicos griegos y latinos. Mi cabeza era una caldera en plena ebullición. Tanto el capitán del cuartel, como el oficial de guardia se preocupaban de que me proporcionasen los libros a tiempo. Más de un oficial, después de haber devuelto yo el libro, venía a mi calabozo a comentarlo conmigo. También mis hermanas, que venían a visitarme los fines de semana, traían todos los libros que podían conseguir, sobre todo algunos de la librería de viejo de Ovidio.
MARINERO
DE ... LIBROS
EL
TESORO DEL GRUPO Por lo que a mí
se refiere, confieso que me esforzaba en buscar alguna idea, tema, pensamiento
o teoría que me proporcionara la admiración al menos de
estos tres miembros mencionados. En busca de este aplauso revisaba a
fondo todos mis conocimientos y los actualizaba para tenerlos más
presentes. Claro que era más difícil y menos atractiva
que la de muchos de los otros, que cumplían sus ambiciones escribiendo
un soneto o un pareado ingenioso.
FABERO
MADRID El fruto de estos
esfuerzos cuajó en las lecturas de Hegel, la "Lógica"
y algunas obras de los economistas Adam Smith, David Ricardo y de Carlos
Marx. En 1.950, mientras se combatía en Corea, pasé el
examen de licenciatura en la Universidad de Madrid. En estos años
proyecté el estudio sobre Fabero, que ya no dejaría de
la mano hasta hoy..." Autobiografía
de Eloy Terrón Abad.
EL
ADIOS DE UN LUCHADOR .... El pasado 25 de Mayo de 2002 falleció en Madrid Eloy Terrón Abad, minero, filosofo y antropólogo, licenciado en Filosofía y Letras (Rama de Filosofía), con una larguísima carrera repleta de éxitos. Después se
dedicó a la enseñanza, primero en Bachillerato y más
tarde en la Universidad, hasta su jubilación en 1984, aunque
continuó dando cursos y seminarios hasta el final. Durante la transición democrática fue elegido democráticamente Decano del Colegio de Doctores y Licenciados y Presidente del Consejo General de Colegios, (por su labor en estos cargos le fue concedida la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio) . También Presidió
el Club de Amigos de la UNESCO (CAUM); asimismo asumió la Dirección
de la Asociación "Guillermo Humboldt" para el conocimiento
entre los pueblos de España y la República Democrática
Alemana y fue Presidente de la Fundación Primero de Mayo de Comisiones
Obreras (CCOO). Eloy Terrón
Abad era autor de varios libros: - Escritos de Julián
Sanz del Río. (Ediciones de Cultura Popular. Barcelona-1968);
-Sociedad e ideología
en los orígenes de la España contemporánea. (Península.
B-1969); -Posibilidad de
la estética como ciencia. (Ayuso. Madrid-1970); -Ciencia, técnica
y humanismo. (Gráficas Espejo. M-1973); -Educación
religiosa y alineación. Pseudónimo:"Toribio Pérez
de Arganza" (Akal. M-1983); -España encrucijada
de culturas alimentarías. (Ministerio Agricultura. M-1992); -Los trabajos y
los hombres. (Endymión. M-1.996) -Cosmovisión
y conciencia como creatividad (Endymión.M-1997); -La cultura y los
hombres (Endymión.M-2002) . Eloy Terrón Abad fue incinerado por su expreso deseo, y sus cenizas se trasladaron a su pueblo natal, donde fueron esparcidas, en un emotivo acto, precisamente en una pradera en que el jugaba de niño...... |
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Eloy
Terrón Abad, maestro socrático e intelectual del pueblo El filósofo
y antropólogo Eloy Terrón falleció el pasado sábado
en Madrid a consecuencia de una larga enfermedad. Había
nacido en Fabero (León) en 1919. Se formó en el campo.
A los 13 años se hizo minero y descubrió el ideario anarquista
y socialista. De entonces databa su identificación con la clase
obrera. Durante la guerra civil fue enlace del Ejército republicano
hasta 1938; tras la guerra, fue condenado a prisión en consejo
de guerra. La tesis
de Eloy Terrón, "Sociedad e ideología en los orígenes
de la España contemporánea de 1958", supuso un
hito científico para los especialistas en el krausismo y en la
historia del pensamiento español. Pero su figura no fue la del
académico preocupado por 'hacer carrera' y publicar a toda costa,
sino la de un pensador independiente, comprometido con la superación
histórica del capitalismo y con una lucidez teórica, una
generosidad intelectual y un tacto excepcionales. Fue adjunto de José Luis López Aranguren en la Facultad de Filosofía hasta 1965, fecha en la que renunció a su plaza -y a una cátedra que le fue ofrecida por el decano, Camón Aznar- como protesta ante la represión franquista que separó de sus cátedras a Tierno Galván, García Calvo y Aranguren por su apoyo a los estudiantes. Fue el más estrecho colaborador del científico Faustino Cordón, desde mediados de los años cincuenta. Al volver a la Complutense en 1979, se integró en el departamento de Teoría de la Comunicación de Manuel Martín Serrano. En virtud
de su compromiso con el marxismo, fue también, y ante todo, un
maestro socrático y un intelectual de la clase trabajadora y
del pueblo. Esa actitud y ese compromiso explican también su
trabajo político como decano del Colegio de Doctores y Licenciados
de Madrid y como presidente del Consejo General de Doctores y Licenciados
de España, del Club de Amigos de la Unesco y de la Fundación
Primero de Mayo de Comisiones Obreras, entre otras responsabilidades.
Practicaba la acción dialógica de un modo ejemplar. Y, en lugar de usar el saber como arma de poder y de distinción social, ofrecía siempre el comentario o el libro oportuno, para potenciar la extensión social del ejercicio de la crítica y de cultura intelectual elaborada |
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