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República,
guerra civil y represión en Fabero (León)
La muerte de "Periquete"
y "Carrero", 1936

Reconstrucción
de los hechos:
José Landera "Periquete", Perfecto Alvarez "Carrero"
junto con otros 14 compañeros republicanos huyen de la represion
y se refugian en una casa rural, en Prado de Paradiña (cerca
de los Ancares de León, en El Bierzo) ubicada en un pequeño
valle donde creian que pasarían desapercibidos. Dicen los lugareños
que a José Landera Chachón, le acompañaba una mujer
rubia, tal vez era su novia, una bella muchacha, hija de un respetado
capataz de minas de la zona.
Una
casa rural en Prado de Paradiña: Escenario de aquella macabra
y terrible madrugada de 1936, que todavía se conserva aunque
medio derruído.
Prado
de Paradiña, ubicado en un bucólico paraje berciano,
un lugar donde los visitantes no pueden imaginar su historia y
en el que muchos de sus vecinos todavia se estremecen al recordar
los hechos de aquellos días.
Relatos que pasan de padres a hijos, con voz baja.
Otros
ni se atreven a hablar. Todavía hay mucho miedo.
Todavía
hay "señoritos", y se pueden enfadar.
Acceso
a las cuadras de la casa rural, escenario de los hechos, donde
se habían refugiado y tenían los huidos sus caballos,
teniéndolos que abandonar allí para poder escapar
del cerco de los guardias civiles y falangistas.
Otro
ángulo de la fachada exterior de la casa donde estaban
refugiados mi tío, su novia y sus compañeros.
Desde las ventanas superiores organizaron su magra defensa y
posterior evacuacion de parte del grupo.
El
balcón superior -uno de los huecos por los que consiguieron
escapar los demás compañeros de mi tío-
señala la ubicación del pajar donde los falangistas
encontraron a "Periquete", su novia y "Carrero".
Por la puerta inferior les sacaron a los dos cautivos, entre
culatazos y patadas.
Ella,
siempre según los testigos, debido a su condición
social, no sufrió ninguna represalia física.
Otra
vista del pajar, en la parte posterior de la casa. En el interior
todavía se aprecian los impactos de las balas. Por uno
de estos huecos, durante la noche saltaron y pudieron escapar
los compañeros de mi tío y "Carrero",
mientras les cubrían la retirada.
La
novia de "Periquete" no podía saltar desde
esta altura. Tal vez esa fue una de las razones para que "Periquete"
decidiese quedarse en la casa, distrayendo a la fuerza atacante
y no huir con los demás.
La
fidelidad de su perro delataría a sus perseguidores la
ubicación de su escondrijo.

Vista
exterior de la casa desde una de las zonas principales de ataque.
Una vez localizados en el pajar (Parte superior), los sacaron,
arrastrándolos entre culatazos y clavadas de cañón
de sus fusiles, por la parte posterior de la casa.
Posteriormente
"Carrero" y José Landera serían arrastrados
con los caballos a lo largo de 2 interminables kms, entre culatazos
hasta el lugar de su "ejecución", remate y
posterior enterramiento por unos paisanos.

El falangista "Arturón",
cuyo testimonio oral seria muy esclarecedor e ilustrativo para
la investigación de los asesinatos
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El
objetivo inicial del grupo de huidos era desplazarse hacia la
zona republicana, e incorporarse al frente del Norte, en Asturias.
Algunos lo conseguirían aquella noche, mientras que "Periquete"
y "Carrero", tal vez por proteger su retirada, encontrarían
allí una muerte muy lenta y atroz, a manos de sus asesinos.
Otros,
con la columna de Ramiro Pérez
Granja, y César y Eloy Terrón
Abad consegurían llegar a Asturias.
Sus
perseguidores, un grupo de falangistas ayudados por miembros de
la Guardia Civil que se sumaron a la sublevación, les localizan
por un vecino correligionario local, rodean la casa, optan por
no pedir la rendición, y sin aviso rompen un nutrido fuego
contra el edificio. Al parecer los atacantes les tenían
bastante miedo, conociendo la bravura de los que se hallaban en
el interior, ya que su idea inicial era ahuyentarlos de la zona,
hacia un lugar más desprotegido.
Los
"huidos", viéndose totalmente copados y con escasas
municiones, entablan una desesperada defensa con sus viejas escopetas
de caza y bombas de mano caseras, pues saben lo que les espera
si les atrapan vivos.
Rodeados
por una fuerza de más de 70 falangistas y números
de la Guardia Civil, bien pertrechados y armados, los republicanos,
conscientes de que no hay posibilidad de ganar, deciden defenderse
hasta el final, y si es posible, intentar escapar durante la noche
aprovechando la oscuridad y la confusión del tiroteo.
Sus
14 compañeros, (entre los que se encuentra Abel Ares -posteriormente
se integraria en la Agrupacion guerrillera de Leon-Galicia, Manuel
"El Pelao", los hermanos Serrano, musicos de Villafranca
del Bierzo) al final logran escapar durante la noche del cerco,
utilizando las ventanas laterales, abandonando sus caballos en
las cuadras, mientras tanto José Landera y "Carrero"
se quedan en la casa, protegiendo la retirada de sus compañeros
con la esperanza de salir los últimos. Pero la luz de la
madrugada llega, están exahustos, ahogados por el humo
acre de la pólvora, sus municiones se van acabando. Ya
deben intuir que su final se acerca, sólo les queda luchar
en una acción suicida o esconderse en algún rincón
de la casa. Su heroismo les resultara muy caro. Los asaltantes
ya deben saber que no hay peligro, la cadencia de los disparos
ha disminuido hasta acabarse, tal vez los "rojos" han
conseguido escapar del cerco... Están eufóricos,
envalentonados.
Muchos
de los que consiguen huir de la casa alcanzarían las lineas
republicanas en Asturias, luchando en el
Mazuco, y otros se integrarían más tarde en
las guerrillas antifranquistas.
El
perro
Al
amanecer "Periquete" y "Carrero" comprenden
que están totalmente cercados por sus atacantes, ya no
hay tiempo ni forma de escapar sin ser vistos, saben que no habrá
merced si se rinden o les cogen vivos y que ya es tarde, no pueden
huir. Además, no pueden abandonar a la mujer sola en aquel
lugar.
Optan
por esconderse los tres en la buhardilla, en la parte superior
de la casa, entre las balas del pajar, único lugar posible
para esconderse. La mujer no puede saltard esde esos casi 4 metros
de altura. Permanecen con ella, no pueden abandonarla a la merced
de sus perseguidores.. A lo mejor, con suerte no les encuentren
ocultos entre el forraje. Algunos de ellos musitan para sus adentros
una oración, rezando por lo imposible. Tal vez haya una
remota oportunidad y no les localicen... Pero surge un problema:
su perro permanece junto a ellos, marcando involuntariamente su
escondrijo. Intentan ahuyentarle del lugar, pero el dichoso cánido
sigue en su lugar. Otra solucion hubiese sido estrangularlo, silenciosamente,
pero su nobleza les impide considerar tal posibilidad, ello les
hubiese salvado la vida.
Los
fascistas por fín irrumpen en la casa registrándola,
pasando milagrosamente desapercibidos los dos "huidos"
y la mujer. Casi les pisan. Inmóviles, sin respirar apenas,
empiezan a pensar que sus plegarias han sido escuchadas. Sus perseguidores
creen que han escapado todos, y deciden abandonar la búsqueda
en la casa...
Pero
un detalle aparentemente sin importancia hace sospechar a uno
de los falangistas: Observan a un perro, que no abandona el pajar
de la planta superior. Presumen que su dueño debe estar
cerca, y ordena registrar de nuevo en el pajar.
Desafortunadamente
para los huidos, vuelven a inspeccionar el lugar. No habrá
compasión con los huidos, están sedientos de venganza
y se ensañarán a fondo con ellos, disfrutando de
cada uno de los momentos de su agonía. Solamente la mujer,
hija de un personaje influyente en la comarca, se salvaría
de la matanza.
Los
localizan finalmente en el pajar, y una vez inmovilizados y desarmados,
les sacan a rastras, les rompen los huesos apaleándolos
con tal saña con sus mosquetones, que llega a destrozar
uno de ellos -al parecer, según testigos de la zona, fue
uno de los hermanos Terrón- partiendo la culata de su "maúser"
en la espalda de José Landera que sorprendentemente, a
pesar de su estado, resistiría vivo dos largos kms de calvario,
arrastrado por un caballo hasta el lugar de su muerte, sobreviviendo
a tal golpe en la espalda.
2
kms a rastras
Sus
presuntos asesinos, entre ellos los falangistas "Arturón",
"Tirita", "Nicandro" -que todavia vive en
plena lucidez mental-, y los hermanos Ernesto y César Terrón
Librán, les sacan de la casa arrastrándoles por
los pelos, les atan a dos caballos y los arrastran a lo largo
de unos dos kilómetros hacia el lugar de su muerte, entre
culatazos y dolorosas punzadas de los cañones de sus fusilesen
todas las partes de sus cuerpos.
Las
torturas y sufrimientos que tuvieron que padecer "Periquete"
y "Carrero" a lo largo de aquellos interminables 2 kms,
desde Prado al Alto del Couso, tuvieron que ser terribles.
(Según
Tomás, un pastor de la zona, uno de los testigos de aquellos
hechos, quedó un sangriento rastro de mechones de pelo
con restos de cuero cabelludo desde la casa de Prado hasta la
fosa y los remataron tiro a tiro y culatazos, dejándoles
allí abandonados, hasta que volvieron mas tarde con dos
forzados, a quienes obligaron a enterrarles en su propia finca.
Este pastor lo recuerda bien, porque sus cabras huían espantadas
a la vista de los sangrientos restos humanos.)
La
cuneta del camino: Alto del Couso
Una
vez arriba, en el Alto del Couso, a unos 2kms de Prado de Paradiñas,
"Carrero" no puede aguantar más, -estaban literalmente
destrozados y desfigurados por los golpes recibidos- se detiene,
negándose a seguir avanzando, sabe que va morir de todas
formas, y pide a sus matarifes que acaben con él, que no
puede soportarlo más y éstos le ordenan rezar antes
de matarle. Así lo hace y se dispone a rezar bajo los cañones
de los fusiles.
Mientras
"Carrero" rezaba, sabiendo el final que le esperaba
con lágrimas en sus ojos, se dirige hacia uno de sus verdugos,
el conocido cacique "Arturón", pues eran vecinos
del mismo pueblo -Sesamo-, y le decía:
-
"Pero Arturón, ¿no me conoces?, somos del
mismo pueblo, ¿Como nos podeis hacer esto?". La
respuesta de sus verdugos fue, nada mas acabar de rezar, dispararle
un tiro en la cabeza.
A
continuación, a José Landera "Periquete",
que les echa en cara su cobardía, "Cabrones, somos
de la misma tierra pero sois unos cobardes, ahora en grupo y armados
sois muy valientes, matadme de una vez, joder": Le descerrajan
un tiro en el pecho a quemarropa, cae desvanecido, dándole
sus verdugos por muerto.
Rematado
Más
tarde, cuando unos vecinos con "fama de rojos" traidos
a la fuerza desde el pueblo los empiezan a enterrar, de repente
uno de los cuerpos se mueve. Es José Landera, una masa
sanguinolenta que se incorpora a duras penas, a pesar de sus fracturas
y heridas.
Los
guardias y falangistas que estaban celebrando su "hazaña"
cerca del lugar, bebiendo y comiendo unos jamones y vino que habían
"confiscado" en el pueblo a unos sospechosos de ser
"rojos", se acercan a la fosa y le encañonan
de nuevo, asombrados de que todavía permanezca vivo.
Periquete,
apesar de sus graves heridas, se incorpora medio inconsciente,
y se les enfrenta de nuevo:
-
"Asesinos, fascistas, cobardes hijos de puta, tendreis que
matarme a palos, pues a tiros ya habeis visto que no podeis".
- Les espeta "Periquete", con el rostro lleno de sangre,
convulsionado por el dolor de sus múltiples fracturas y
el disparo en el pecho-.
Así
fue como lo hicieron. Lo remataron, lentamente, a culatazos y
patadas, hasta asegurarse de que efectivamente "Periquete"
ya estaba muerto. Los guardias civiles y falangistas prosiguieron
con su merienda de jamón y vino, despues de limpiar sus
culatas ensangrebtadas en las ropas de los muertos.
Así
fueron las muertes de "Periquete" y "Carrero",
que han permanecido en el anonimato de una fosa en una cuneta
del camino del Alto del Couso, hasta el 2002. Nos preguntamos
cuántas fosas más con similares circunstancias hay
en los campos de nuestro país, cúantos crímenes
anónimos sin resolver. Y cuantas de estas "fosas del
silencio" estarán bajo gasolineras, urbanizaciones
o modernos centros comerciales.
Un testigo de primera:
"Arturón"
¿Por
qué se conocen con tanto detalle todos estos hechos y personajes?
Uno
de sus asesinos, testigo de primera, el falangista "Arturón",
sin saberlo se lo contaba al sobrino de José Landera "Periquete"
-desconocía el lazo familiar de su interlocutor- ufanándose
de sus matanzas de "rojos", ya en pleno año 2002.
La entrevista fue realmente escalofriante.
Una
tercera persona, Santiago Macías, miembro de la Asociacion
por la Recuperación de la Memoria (ARMH), sería
el asombrado testigo de aquella conversación, 66 años
después de aquel día de sadismo y terror. "Arturón",
al final de su relato, orgulloso de su historia, les preguntaba
esperanzado:
"¿Qué, ya se está organizando
la Falange de nuevo?¿Salimos otra vez a matar rojos?"
Cuando
el sobrino, al terminar de escuchar -y grabar- todos los hechos
hasta el último detalle, escuchó aquella terrorífica
pregunta, no pudo reprimirse le echó en cara a "Arturón"
su frialdad y pasado de genocida, ...el tal "Arturón"
se quedó blanco del estupor. No esperaba esa reacción
de su interlocutor, ...un joven guardia civil de 2002.
"Arturón"
murió de un infarto, a los tres dias de la entrevista,
sin saber que habia tenido en frente durante aquella conversación
al sobrino-nieto de una de sus víctimas, el sindicalista
José Landera Chachón "Periquete".
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Antecedentes:
Fabero
del Bierzo: Situación geográfica
Se puede considerar a Fabero del Bierzo ( León), como una subcomarca
del Bierzo, y más en concreto el "Bierzo Alto", donde
se localizan además del propio Fabero, otras 51 localidades, sumando
un total de cinco ayuntamientos. Uno de ellos es este maravilloso encuadre
que acabas de descubrir...

Fabero
del Bierzo, en la actualidad



Fabero,
años 40
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Siendo el
tercer núcleo en importancia de la Comarca de El Bierzo
(León), Fabero se constituye en el centro comarcal de servicios,
mientras que Vega de Espinareda, y Toreno son núcleos de
expansión, no por ello menos importantes.
El municipio de Fabero (6.039 hab.) está integrado por
seis localidades: Fabero del Bierzo (4.698 hab), Lillo del Bierzo
(869 hab.), Barcena de la Abadía (139 hab.), Otero de los
Naraguantes (180 hab.), Fontoria (115 hab.) y San Pedro de Paradela
(38 hab.).
La superficie
del municipio es de 5806 km" ( la de Fabero del Bierzo como
tal es de 42,6 km" ) y la población actual es de 6039
habitantes, lo que equivale al 40% de la población comarcal.
Además se trata de un importante núcleo minero,
donde se asientan importantes explotaciones. De hecho, la minería
del carbón ha sido la actividad económica determinante
para el crecimiento demográfico y urbanístico. La
minería tuvo su gran auge en la zona después de
la primera Guerra Mundial.
El pueblo
de Fabero está situado a una altitud de 679m. sobre el
nivel del mar, y a través de él, discurre el rió
Cúa a lo largo de unos 12 km. aproximadamente.
Este municipio
se encuentra situado a 30 km. de Ponferrada, a138 km al Oeste
de la capital provincial (León) por la N-120, local Toreno-Fabero,
y a 266 de Valladolid, provincia de la Comunidad autónoma
a la que pertenece, Castilla-León.
El núcleo
de población de Fabero se encuentra atravesado por carreteras
locales que enlazan posteriormente con la C-631 por Toreno y cerca
de Corbón del Sil. Para llegar al pueblo de Fabero, la
solución más fácil es, una vez llegado a
Ponferrada, coger el desvío que allí existe hacia
Fabero. Otras rutas alternativas son: En la N-VI, a la altura
de Bembibre, tomar el desvío de Toreno, y una vez allí,
enlazar con Fabero es muy fácil. Tambíen hay posibilidad
de llegar viniendo por Anllares del Sil (donde existe una central
térmica de Unión Fenosa), a donde se puede llegar
desde Villablino o incluso desde Asturias (Puerto de Cerredo).
Con datos
un poco más técnicos, para los más amantes
de los mapas de carreteras, son:
* Desde Madrid: Ctra. N-VI a Ponferrada - Ctra. LE-711 a Fabero.
* Desde León: Ctra. N-120 a Astorga - Ctra. N-VI a Ponferrada
- Ctra. LE-711 a Fabero., y variante desde Astorga a Bembibre
por la N-VI - Ctra. LE-463 hasta Toreno, y finalmente Fabero.
Señalar que en Ponferrada hay opción de tomar un
autobús interurbano que llega a Fabero, así como
a todos sus alrededores.
Las poblaciones
cercanas más importantes son Toreno, Villafranca del Bierzo,
Cacabelos, Villablino y Ponferrada.
José
Landera Cachón "Periquete"
José Landera Cachón, conocido cariñosamente
como "Periquete", nació en Lillo del Bierzo el
18 de julio de 1908, en el seno de una familia humilde, es el
mayor de tres hermanos, Elicio y Maria del Carmen, a corta edad
se quedan huérfanos de padre, teniendo que entrar a trabajar
a las minas de Fabero, a la edad de 12 años, igual que
su hermano, con 24 años se traslada a Vega de Espinareda
a vivir con su hermano Elicio que se había casado en este
pueblo cercano a Fabero, este sería su ultimo destino antes
de que lo pasearan.....
Adquiere desde muy joven las ideas libertarias y estando totalmente
dispuesto a colaborar con el sindicato de la CNT y con las organizaciones
obreras, participando en las reuniones clandestinas de 1933-34
y 1935 y en las huelgas sindicales y en el simulacro de Revolución
de 1933-34, por lo que es encarcelado en la localidad de Ponferrada
(León) .
Cuando contaba
con unos 20-22 años, José tuvo su primer encontronazo
con los falangistas de la zona, en una cantina de su pueblo, Lillo
del Bierzo (León), siendo su propietario Domingo Valao,
a la postre consuegro de su hermano Elicio, mi abuelo. Allí
llega un grupo de falangistas de una población cercana,
concretamente Páramo del Sil, comandados por el temible
jefe de la Falange de esta población, apodado el
Bicho, autor, durante y después de la guerra, de
muchísimas muertes.
El cantinero,
al ser de ideas izquierdistas, entabla una discusión provocada
por el grupo de Falange, comenzando éstos a propinarle
una paliza de muerte, siendo socorrido por José y su hermano
Elicio, que al escuchar los gritos, entran en la cantina a socorrer
al dueño, resultando apuñalado el Bicho
en una pierna, por parte de José Landera y dándose
el grupo falangista a la fuga. Este primer encuentro y sus ideas
políticas, marcarían en un futuro la persecución
y muerte de mi tío.
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La
República en El Bierzo
La proclamación de la Republica de 1931 despertó en León,
asi como en toda la zona minera de Fabero, una nueva esperanza,que se
traducia en deseos bastante difusos de mejora y modernizacion. Durante
el periodo republicano los dos sindicatos mayoritarios de Leon, fueron
la UGT y la CNT. Siendo mayoritario el sindicato de la UGT en las cuencas
mineras del Bierzo y Laciana (Ponferrada, Benbibre, Matarrosa del Sil,
Villablino, etc) y la CNT en la Zona de FABERO, por medio del sindicato
Unico Minero (SUM), liderado por Santiago Modino.-
A Fabero llegan multitud de mineros desde muchos puntos: Bélgica,
Francia, Portugal,
La Unión (Murcia), de Asturias, que introducen ideas renovadoras,
anarquismo y socialismo, lo que da pie a una nueva clase social que sueña
con un futuro mejor: la clase obrera.
En aquellos momentos
la organización sindical predominante era la CNT, teniendo en Vicente
Aparicio uno de sus máximos impulsores. La CNT, disponía
su propio local, situado en el camino de Otero, equipado de un Ateneo,
Biblioteca, sala de reuniones, donde se daban charlas, y la gente se instruia.
Se organizan reuniones
sindicales clandestinas, en 1933-34 y 1935 a las que asisten la gran mayoria
de los mineros. Su Tesorero era César Terrón Abad (nacido
en 1915) -familiar lejano de los hermanos César y Ernesto Terrón,
médicos de profesión y conocidos falangistas-, minero y
Secretario de Finanzas de la CNT de Fabero, que había detenido
en las revueltas mineras del 1933-34. Mas tarde César lucharía
como capitán de una compañía de ametralladoras, con
Higinio Carrocera, batiéndose valientemente en el Mazuco, y una
vez caido el frente asturiano en 1937, regresa a Fabero, continuando su
lucha como guerrillero en el monte.

Mineros
de El Bierzo. Tiempos de injusticia social, en los que todos soñaban
con una vida digna. En la foto se puede apreciar la temprana edad de
algunos de estos obreros.
El
sueño de la República independiente de Fabero
Tras proclamar la
republica independiente de Fabero en 1933-34, la represión fue
importante en la zona, aunque el movimiento sindical seguía siendo
muy activo, las eleciones generales fueron ganadas por muy amplio margen,
por parte de la República, organizados desde la cantina que tenía
Pol en Fabero, lugar de reunion de los republicanos, y la derecha encabezada
por el Cura y el comerciante Lobato, que andaban por las casas tanto el
cura como este comerciante, pidiendo el voto para la derecha.
Lavadero
de carbón, junto al río Sil
El sindicato predominante
como hemos comentado era la CNT, y ya habíamos indicado anteriormente,
estaba situado en la cruce de la carretera de Otero, en una casa construida
con los fondos de los afiliados de la CNT y que, hasta el dia de hoy,
ya en plena democracia, nunca se reclamó ni devolvió a sus
legítimos propietarios este terreno como patrimonio sindical, y
las Juventudes Libertarias tenían otro local a la entrada de Fabero,
concretamente en la calle Jesús y María.

Minas
de Fabero en la actualidad
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Después
del entusiasmo inicial de la proclamación de la República,
pronto el electorado empezó a cerrar filas en torno a las
formaciones conservadoras , y el 19 de diciembre de 1933 se perfiló
una realidad más acorde con la composición sociológica
de la provincia.Estas elecciones radicalizaron las posturas, hasta
entonces moderadas, de los diferentes grupos y entonces la conflictividad
política y social empezó a crecer de gran manera.
Empiezan los problemas graves a partir de diciembre de 1933, cuando
la CNT, en sus plenos y reuniones, lanza proclamas insurrecicionales
en su lucha frontal contra lo que denominaban reformismo
republicano.
El 9 de diciembre los anarcosindicalistas de Fabero, encuadrados
en el Sindicato Único Minero, proclaman el comunismo libertario,
quemando a continuación los Registros de la Propiedad del
Ayuntamiento de Fabero. A continuación toman el cuartel
de la Guardia Civil de Vega de Espinareda, dirigiéndose
a continuación hacia Ponferrada, capital de El Bierzo.
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Mucha
ilusión, ...y pocos medios
Pero el movimiento ya
estaba muerto antes de nacer, pues no disponían de suficientes medios
humanos, materiales u organizativos. Los mineros son detenidos en el cruce
de las Carreteras de Ponferrada y Villafranca del Bierzo (León),
siendo detenidos los principales responsables sindicales, mientras algunos
mineros optaron por refugiarse en las montañas. Para empeorar la
situación, en el año 1933 aumentan los problemas sociolaborales
con respecto a años anteriores, con 42 huelgas y un total de 25.233
huelguistas.
Pero sin duda el hecho que marcó y definió las posturas de
sectores influyentes, empresarios, campesinado y clero, fue la revolución
de 1934 y que en León fue una pequeña reproducción
de la insurrección asturiana, lo que sería hábilmente
aprovechado por la derecha mas reaccionaria con el apoyo de la Iglesia,
para desacreditar no sólo a los mineros, sino por extensión
a todo lo que pudiese oler a la obra progresista republicana. Todo esto
provocado ante la posibilidad de que la CEDA, un partido con un marcado
carácter parafascista, accediera al poder, fue el detonante para
que todas las fuerzas sindicales se unieran, provocando esta especie de
proceso revolucionario.
18 de julio de 1936: Comienza la pesadilla en la cuenca minera de Fabero
Los
hechos del 34 leonés quedarían marcados para el futuro.
Nada más triunfar la sublevacion militar del 18 de julio de 1936
en la provincia, los objetivos tanto para las autoridades, como los grupos
represivos (Falange, Somatenes, Guardia Civil, Ejército), serían
todos aquellos que habían estado implicados de alguna manera en
las revueltas de 1934.
Las
consecuencias políticas a partir del 34 fueron tambien terribles
en la zona, Debido a la persecución, realizada por la derecha por
medio de la censura, la prensa, detenciones de los líderes y dirigentes
de izquierda, perdiéndose toda la labor de tantos años de
organización, se produjo un fortalecimiento de las opciones mas
violentas de la derecha, como los falangistas y requetés.
El
18 de julio de 1936, se produce el levantamiento del Ejército "africano-militarista"
y en la zona se tiene conocimiento, sobre las 11,00 de la noche, de que
España estaba en guerra. Previamente, el 17 de julio las fuerzas
de la Guardia Civil se habían marchado, concentrándose en
la localidad de Ponferrada, capital comarcal del Bierzo leonés.
Estos ya habían avisado previamente a los falangistas del pueblo
de que estuvieran preparados.
Los
mineros, aunque con pocos medios defensivos, se encuentran muy combativos
y no dispuestos a claudicar tan fácilmente, se dan cuenta inmediatamente
de la situación y empiezan a organizarse: Requisan los camiones
y autobuses de las minas, organizan un Comité de Defensa, se raciona
la comida, se organizan comidas populares para la gente necesitada en
el Barrio de la Cortina. Se recogen armas por las casas y pueblos limítrofes,
y se asaltan los polvorines de las minas.
Al
final el armamento recogido son escopetas de caza, unos pocos fusiles
con escasa munición y algunas pistolas. También se fabrican
bombas de mano rudimentarias (compuestas de un tubo metálico de
unos 25 o 30 cm de largo, relleno de pólvora negra y tornillos).
Se prepara una línea defensiva en la zona de la carretera de Ponferrada,
en el valle de acceso a Fabero (por ser el punto desde donde podían
entrar camiones y vehículos), los mineros dominan las posiciones
altas, desde "El Rebullín" por la parte derecha, y "Boreguero"
por la izquierda.
Amadeo
Ramón Valledor, hijo de Amadeo Ramón Chachón,
uno de los líderes sindicales bercianos. Conseguría
escapar de la represión, y más tarde se integraría
en las guerrillas, primero con César Terrón y posteriormente
en la guerrilla catalana, junto con Quico
Sabater y otros.
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El
Comité de Defensa a partir del día 19 ordena a los
mineros cenetistas, socialistas y comunistas, concentrarse en
la Localidad de Villafranca del Bierzo, encabezados por Santiago
Modino, Jacinto Rueda Perez (maestro republicano, y encargado
de la organización sindical juvenil del sindicato de la
CNT), José Landera Cachón (Periquete), César
y Eloy Terrón Abad (este último, minero, nacido
en 1919, en Fabero), Ramiro Perez
Granja (minero, nacido en 1911, Fabero), Amadeo Ramón
Cachón y sus hijos Amadeo, Manuel y Pascual Ramón
Valledor (todos ellos de Guimara-León y mineros), Vicente
Míguélez (minero), a éstos se unen sus compañeros
del sindicato del Cemento de Toral de los Vados, encabezados por
Abel Ares Perez (Toral de los Vados-León, 1909), quien
mas tarde se integraría en la guerrilla leonesa.
Los
improvisados milicianos se dirigen al ayuntamiento, solicitando
armas al alcalde para la defensa, negándose éste
a dárselas, como hicieron la mayoría de las autoridades
leonesas en aquellos momentos. Los sindicalistas intentan desarmar
a la Guardia Civil, unos 85 guardias, que todavía no habían
abandonado la localidad. El teniente que los manda, López
Allen, logra tranquilizar a los mineros, éstos montan también
vigilancia permanente en torno al ayuntamiento. Ante la presión
de los mineros el alcalde accede a desarmar a los falangistas
de la zona, recogiéndose unas 150 armas sin apenas munición.
Los
obreros a continuación se dirigen al convento de San Nicolás,
donde había informaciones que aseguraban podía haber
oculto un importante depósito de armas de los falangistas,
pero el registro resulta infructuoso, por lo que los más
exaltados pretenden incendiar el edificio, siendo evitado por
los dirigentes sindicales nombrados anteriormente.
Horas
más tarde, la Guardia Civil de Villafranca, mandada por
el teniente López Allen, delante de todas las autoridades
republicanas y los mineros jura fidelidad a la República
a instancias del alcalde, partiendo con el puño en alto
y dando vivas a la República, en dirección a Ponferrada,
lugar de reunión de las fuerzas afines a los golpistas.
Horas más tarde esta fuerza se pasaría a los "nacionales"
traicionando su juramento a la legalidad constituida, volviendo
sus armas contra ella.
Los
mineros abandonan esta población, regresando a Fabero,
donde comienzan las detenciones de los falangistas de la zona:
Los hermanos (médicos) César y Ernesto Terrón,
primos de los hermanos (republicanos) César
y Eloy Terrón Abad, Lobato (comerciante), los hermanos
Eliseo y Sindo (Fabero), José Alfonsón y Gervasio
Ramón, entre otros. Estos son conducidos al ayuntamiento,
no habiendo que lamentar incidentes, pues son puestos en libertad
mas tarde, por intercesión de algunas personas ante los
dirigentes sindicales, cosa que mas tarde ellos mismos lamentarían.....
El
día 20 llegan a Fabero noticias de que en la capital berciana
(Ponferrada), los falangistas y la Guardia Civil local se habían
rebelado contra el Gobierno de la República, uniéndose
a los militares sublevados del 18-J.
El
día 21 las primeras columnas falangistas gallegas llegan
a Ponferrada para apoyar a los golpistas, conquistándola
sin resistencia alguna. Se producen detenciones en el Ayuntamiento
y seguidamente arman a los falangistas de la zona, con el fin
de hacerse cargo de los prisioneros republicanos y patrullar la
zona.
Ese
mismo día la Guardia Civil, ayudada por estas columnas
lucenses, repite esta misma operación en Cacabelos y Villafranca,
detienen a las autoridades, arman a los falangistas y derechistas
de estas localidades. A la salida de Villafranca del Bierzo, y
de camino a Ponferrada, las columnas de falangistas gallegos tienen
un enfrentamiento con un grupo de mineros cenetistas de Fabero,
encabezados por Jacinto Rueda Pérez, que había coordinado
el Comité de Defensa de Fabero en ayuda de estas localidades.
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A
partir de ese momento Ponferrada se convierte en el lugar clave para decidir
el futuro del "Alzamiento" franquista en la provincia de León.
El día 20 las organizaciones sindicales ordenan a sus afiliados
concentrarse en Ponferrada, haciéndolo así los mineros de
Fabero, Sindicato del Cemento de Toral de los Vados, Villafranca, etc.
así mismo llegan mineros de la comarca de Laciana, y por otra parte
permanecían en Ponferrada algunos contingentes de mineros asturianos
que intentaban regresar a Oviedo.
Estos
grupos de trabajadores se unen en un intento de detener la sublevación,
logran sitiar el cuartel de la Guardia Civil. Éste es defendido
por el alférez Eugenio Sánchez, pero ante el desorden de
los atacantes, tanto el capitán Roman Losada, máximo responsable
de la zona, como el teniente López Allen con sus 85 números,
procedentes de Villafranca, consiguen traspasar el cerco y entrar en el
cuartel, traicionando el juramento de fidelidad a la República
y uniéndose a los golpistas que ya estaban sitiados.

Elicio
Landera Cachon, hermano de José Landera Cachón,
(Lillo del Bierzo-Leon, nacido en 1911, de profesión
minero). El uniforme que lleva en la fotografía es el
de Caballeria del ejercito "nacional", pues tuvo que
alistarse con ellos a condicion de que no le "pasearan"
igual que a su hermano José. Tuvo que hacer la guerra
al lado de los que mataron a su propio hermano.
Elicio
tuvo que permanecer escondido en el desván de la casa
familiar y su mujer, que tenía primos y un tio falangista,
habló con ellos, rogándoles para ver de qué
manera podian salvarle de las represalias. La solución
que ofrecieron fue pagar una fuerte suma de dinero, a condicion
de que le sacaran del pueblo, y claro, la otra condición,
fue que se alistara con los militares "nacionales",
llegando a participar entre otros frentes, en la batalla del
Ebro.
Nunca
pudo superar la pérdida de su hermano José y las
terribles circunstancias de su muerte. cada vez que se hablaba
de su hermano José "Periquete", las lágrimas
afloraban en sus ojos.
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Mientras
tanto, los representantes de los trabajadores se reúnen
en el Ayuntamiento para pedirle armas al alcalde, D. Juan García
Arias, que se negó al no recibir órdenes concretas
de León. En pleno cerco al cuartel, el teniente de la Guardia
de Asalto, Alejandro García Menéndez, que venia
al mando de un grupo de mineros de Asturias, se ofrece voluntario
para parlamentar con los sitiados, y con una bandera blanca, entra
en solitario en el cuartel de la Guardia Civil, y es detenido
nada mas entrar, siendo un duro revés para los mineros,
ya que el teniente García Menéndez era el único
militar profesional para organizar el caótico operativo
defensivo de los mineros. Este intento de evitar derramamientos
de sangre, le costó caro, no contaba con que los sublevados
fascistas no respetarían su bandera blanca. El teniente
García fue fusilado el 29 de Julio.
Pese
a este inconveniente para los mineros, la situación de
los guardias civiles se hacia difícil por momentos, dado
el número de mineros, la pólvora de que disponían
y la habilidad y arrojo con la que los mineros la manejaban.
El
día 21 llega en su ayuda una columna del Regimiento de
Infantería Zaragoza 21, procedente de Lugo, al mando del
Comandante Manso, apoyada por la Aviación facciosa. Levantan
el cerco del cuartel, y con fuego de morteros atacan el Ayuntamiento,
detienen a las autoridades, y terminan desalojando a los mineros
de los barrios de las afueras y de la fortaleza medieval en que
se habían refugiado, donde habían intentado reorganizarse.
El
balance de este desigual combate fue trágico para los trabajadores:
17 muertos. Por lo que los mineros de Fabero, entre los que se
encontraba José Landera Cachón (Periquete), regresan
a su pueblo a continuar la defensa. "Periquete", con
algunos compañeros hará una incursión en
el pueblo de San Vicente, para intentar recoger armas, detienen
al falangista Isidro Baelo (que luego seria el autor de varias
muertes, entre ellas una chica de 16 años), y al negarse
éste a entregar una pistola que tenia, simplemente le dieron
unas bofetadas, dejándole a continuación en libertad
sin mas consecuencias, lo que denota una vez mas la nobleza e
ingenuidad de aquellos mineros.
El
primer intento de entrar en Fabero, es organizado por una columna
de falangistas procedentes de la poblaciones de Argallo, Sorbeda,
Paramo del Sil y otras localidades limítrofes. Intentan
entrar por la zona denominada Valdesalgueiro,una zona que estaba
prácticamente desprotegida, ya que los mineros tenían
concentrada la defensa en la carretera de acceso a Fabero. El
ataque fue repelido por los mineros, volviendo a intentarlo días
mas tarde, resultando muerto en este combate Pascual Amador Valledor,
hermano del que sería un famoso miembro de la guerrilla
catalana durante el franquismo, Amadeo
Ramón Valledor (Guimara-León).
Mientras
tanto José Landera (Periquete), con algunos compañeros
como Eloy y César Terrón
Abad, "Carrero", Abel Ares (Toral de los Vados), apodado
"el Pelao" (Cantejeira) y otros, se encontraban organizando
la defensa en la zona principal desde donde pensaban que iban
a provenir los ataques más fuertes, desde las zonas del
"Rebullin" y "Boreguero", citadas anteriormente.
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Este
sería el escenario de los dos intentos de conquistar Fabero por
parte de la Guardia Civil de Ponferrada junto con miembros de la Falange
de la zona. Aunque hubo también alguna que otra incursión,
como cuando una noche, burlando la vigilancia, un grupo de falangistas
entran en Fabero y quemaron varias casas, huyendo a continuación.
Otro
día un grupo de mineros entre los que estaba José Landera,
se acercan hasta las inmediaciones de Vega de Espinareda, manteniendo
un tiroteo con los falangistas del pueblo.
Este
testimonio lo relataba un carpintero de ese pueblo (Lucas Martínez),
que se sentía muy agradecido a José Landera, ya que según
él, le salvó la vida, pues este señor -en aquellos
dias era muy joven- se encontró en medio del tiroteo, su caballo
se desbocó, y fue a parar donde estaban el grupo de mineros de
Landera. Este señor que era sobrino del cura del pueblo, y algunos
mineros sospecharon que venia a espiar para pasar información a
los falangistas, por lo que lo querían detenerlo, interponiéndose
Landera en su defensa, dejándole marchar, ya que era solo un crío.
Los días trascurrían con gran nerviosismo en la zona de
Fabero, casi todos los días había rumores de que venían
los fascistas y pronto empezaron a llegar noticias alarmantes de la zona
del Bierzo Bajo, donde grupos de Falange ya estaban cometiendo verdaderas
atrocidades por los pueblos y caseríos.
Empezó
a cundir la alarma entre la población, ya empezaban a aparecer
cadáveres en las cunetas y montes bercianos por doquier, los elementos
de la Falange empezaban a llevarse gente con la excusa de tomarles declaración
y sus familiares no volvían a verlos, de repente alguien tocaba
las campanas de la iglesia y la gente corría a esconderse, hasta
que se daban cuenta que era una falsa alarma.
A
finales del mes de julio, sobre el 26, hay un primer intento por parte
de los falangistas y Guardia Civil de tomar Fabero, pero más bien
fue una toma de contacto para estudiar las posiciones defensivas de los
mineros. Unos días después, sobre el 18 de agosto, un gran
contingente de falangistas de la zona encabezados por los hermanos Terrón,
César y Ernesto, Lobato (comerciante de Valtuille-León,
afincado en Fabero), Nicandro, Arturón (Sesamo), el mismo cura
de Fabero, Maximiliano, que marchaba en cabeza, con gorra, distintivos
falangistas y correajes... entre otros, y siempre apoyados por la fuerzas
de la Guardia Civil, atacan Fabero por la zona donde tienen organizada
la defensa los mineros.
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En
esta "línea defensiva" se encuentra José
Landera "Periquete" luchando, en la carretera principal
de acceso al pueblo, con los mineros dominando las posiciones altas
del valle de acceso desde "El Rebullín" por la
derecha y el "Borreguero" por la izquierda, e intentando
hacer frente a este contingente, es cuando les llegan noticias de
que un gran contingente militar baja por la "Rubiona"
hacia sus posiciones. Comprendiendo que es imposible hacerles frente,
debido al gran número de fuerzas y armamento desplegados,
el Comité de Defensa da la orden de evacuación inmediata
de la zona.
Todo
el mundo huye a la desesperada, ya que ningún "nacional"
quiere guardarle en su casa, muy al contrario que los republicanos,
como los Pérez-Granja, que
habían guardado a gente en sus casas, entre ellos a muchos
falangistas, para que no fueran represaliados. Incluso algunas mujeres
y niños que no pueden huir se esconden en las inmediaciones
del pueblo en las regueras, entre la vegetación, sin alimentos,
pasando varios días sin comer, hasta que la mayor parte de
la fuerza represiva abandona la zona.
El
resto de la gente que consigue huir, toma dos direcciones, una hacia
los montes de los Ancares Leoneses, concretamente al pueblo de Tejedo.
Desde este pueblo saldrá la primera columna, hacia el frente
asturiano, la otra hacia la zona del
Valle de Fornela, concretamente al Pueblo de Guimara, desde
donde saldrá la segunda columna hacia Asturias
no sin antes sufrir numerosas bajas.
El
Comité de Defensa de los mineros de Fabero, se vuelve a organizar
en estas dos poblaciones, y se apresuran a realizar los preparativos
para dirigirse a la zona leal republicana más cercana, la
de Asturias.
Muchos de ellos moririan abrasados por las bombas incendiarias de
la aviación italiana en la legendaria defensa del Mazuco.
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