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Foro Guerra Civil Española (Foro GCE)

Vida y muerte de Ramiro Pérez Granja

Ramiro Pérez Granja, en 1936

El caso de Ramiro Pérez Granja ilustra la crueldad desatada en aquellos años. Emigrado a Argentina donde consiguió hacer cierta fortuna, vuelve a su tierra natal para realizar el servicio militar y de paso a ayudar a su familia en las labores del campo.

Le sorprende el golpe militar del 18 de Julio de permiso en fabero, su pueblo, y fiel a su compromiso politico, elije permanecer leal al gobierno de la Republica. Su compromiso social y su generosidad le condenaron a una muerte atroz.

 

Jesusa Pérez, hermana de Ramiro, en la puerta del corral donde fue detenido -y posteriormente fusilado- por los mismos elementos que él acogió en la casa familiar. Jesusa salvó milagrosamente la vida, avisada por uno de los guardias del sargento Vidarte.

 

(Resultado de investigaciones en base a testimonios recogidos por ARMH a Jesusa Pérez Granja y su nieto Eloy Fernandez Robles)

Ramiro Perez Granja nació el 14 de enero de 1911, hijo de campesinos del pueblo de Fabero (León) y el cuarto de 8 hermanos. Estuvo trabajando de pastor hasta la edad de 17 años, edad en que se fdecide emigrar a Buenos Aires (Argentina), ya que las posibilidades de progreso existentes en este país eran muy escasas.

Sudamérica

Allí en Sudamérica, Ramiro hizo algo de fortuna, pudiendo haber permanecido allí y seguir progresando en un país que por entonces era muy próspero y ofrecia un gran futuro, pero Ramiro decidió regresar a España para cumplir el servicio militar, ya que su padre necesitaba la ayuda en las labores del campo a su otro hermano, que vivía en Fabero, donde la ayuda masculina era esencial para sobrevivir.

500 pesetas

Los ahorros conseguidos por ramiro en Argentina con muchísimo esfuerzo e ilusión -una pequeña fortuna para la época en aquella zona tan deprimida- le permitirían poder ayudar económicamente a algunos paisanos de su pueblo. Su ideología de izquierda no le impediría ayudar económicamente a conocidos falangistas locales, como Avelino Pérez "El Rocha" -500 ptas para poder construir su propia casa- o su propio primo, Eliseo Robles. ramiro sabía separar lo político de lo humano.

Compromiso social

Ramiro compartía el sueño de muchos bercianos de un mundo más justo e igualitario en oportunidades, por lo que a pesar de su escasa formación, era una persona con muchas inquietudes políticas y sociales, le gustaba participar en las iniciativas sociales de su pueblo cuando se encontraba en Fabero, por lo que era muy apreciado por sus vecinos. Cuando había una huelga, por ejemplo, siempre se ofrecía a ayudar, y o se encargaba de recaudar fondos, o de buscar suministros y alimentos para que los mineros y sus familias pudiesen sobrevivir a los dias de paro laboral que no podían cobrar el jornal.

18 de julio

Pero a Ramiro le sorprende el golpe militar franquista del 18 de julio de 1936 residiendo en el domicilio familiar de Fabero, junto a sus hermanas Jesusa y Olimpia, disfrutando de un permiso militar. La noticia del "alzamiento" se conoce ese mismo día, en torno a las 11 de la noche, noticia que no sorprende pero indigna mucho a los habitantes de Fabero, quienes detienen a los falangistas del pueblo como medida cautelar, trasladándoles al ayuntamiento, aunque son liberados momentos después.

Generosidad

Previamente al 18 de julio, falangistas y fascistas de la zona se habían dedicado a provocar con diferentes acciones ofensivas y violentas en muchos casos a paisanos frentepopulistas y simpatizantes de la República en general. Uno de los casos más violentos fue el del asesinato de un joven de 18 años, Aurelio Marote, hermano de un lider sindicalista local.

Algunos falangistas, ante el miedo por lo que le pudiera sucederles, pide poder esconderse en casa de la familia de Ramiro, como es el caso de Eliseo Robles, cuya esposa, Adela, era prima de los hermanos Pérez Granja. Nuevamente, la ideología de Ramiro no le impide acogerles en su propia casa, pues para él ante todo primaba la generosidad con el prójimo. El primo Eliseo le agradecería ese favor -asi como el dinero que le había prestado- denunciándole más adelante a la jauría fascista de cazadores de "huidos" que recorrerían la comarca leonesa.

En el Comité de defensa

Ramiro no se incorpora a su unidad, sabedor de que se habían pasado al bando fascista, -según le dijo a su hermana Jesusa " Mis principios me impiden colaborar con los militares fascistas, mi puesto está en la defensa del gobierno de la República por encima de todo". Fue uno de los organizadores de la improvisada defensa popular de Fabero, junto con José Landera "Periquete" contra los sublevados, ya que al ser natural del pueblo, era un buen conocedor de todos los parajes y pasos por donde podrían venir los ataques de las fuerzas golpistas "nacionales". Asímismo, Ramiro Pérez era el responsable del abastecimiento de alimentos para los refugiados y los paisanos que no tenian comida, desplazándose a sitios como Congosto en busca de productos, como patatas y otros suministros al Bierzo.

La huida de los 400

Según nos cuenta Jesusa Pérez, hermana de Ramiro, "...el 21 de agosto, tras la entrada en el pueblo de los facciosos, nos organizamos como pudimos, sin comida y con poco armamento e iniciamos la huida hacia la zona leal, Asturias. Mi hermano Ramiro era uno de los organizadores. Cuando salimos de alli éramos unos 400, la mayoria mujeres, niños, ancianos, heridos. Los hombres tenían que ir a nuestro paso, que era lento, para poder protegernos, a pesar de su escaso armamento. Muchos de ellos iban con simples palos colgados del hombro, en un intento de aparentar un aspecto marcial que nos infundiese seguridad, ya que como dije, escaseaba el armamento militar que tenían los facciosos.

Ocho horas de fuego y muerte

El 1 de septiembre, al llegar a las Brañas de Somiedo, los falangistas, guardias civiles y militares fascistas nos habían preparado una emboscada. Eran numerosos, muy bien armados y sabían que muchos de la columna de huidos eramos mujeres, heridos, niños y ancianos. Dispararon sobre nosotros a mansalva, al bulto. Creí que no salíamos vivos de allí.

Aún así, Ramiro y sus mineros, a pesar de su inferioridad en armas y experiencia militar respondieron y lucharon como leones, distrayéndoles, mientras nosotros intentábamos huír hacia el norte. Aquello fue horrible, un encarnizado combate que duró mas de 8 horas, llegando al cuerpo a cuerpo, muchos republicanos murieron allí, incluso nuestra prima Isabel Terrón, que iba embarazada, murio de un disparo en el vientre. Pero a pesar de la lluvia de balas y bombazos que nos tiraban, conseguimos finalmente llegar a las líneas republicanas en Asturias. Llegamos vivos de milagro, aunque muy pocos sobrevivirían.

En la huida hacia Asturias otros que iban con nosotros eran Celestino, de Vega, mis tíos León y Donato -a quien más tarde fusilaron junto con Ramiro-, Blas Terrón, (otro primo nuestro, que más tarde moriría fusilado -como muchos otros- en la Carcel Provincial de León, -según consta en libro de registro del cementerio de León, muerto el dia 10 de julio de 1940, contando la edad de 25 años, pagina del libro de registro 251), Amando Terron (otro primo), César y Eloy Terrón Abad y muchos otros que no recuerdo marchamos hacia Fornela, donde permanecimos unos diez dias.

Cuenta mi abuela que cuando fusilaron a Blas Terrón, estaba en la cárcel improvisada de San Marcos, junto con cientos de detenidos, a la intemperie dia y noche, hacinados, amontonados (Leon). El dia antes de ser fusilado, estaba recluido en las cuadras, ella le vió a través de un pequeño agujero y aunque no se pudieron hablar, ella le saludó con la mano. Esa fue la última vez que lo pudo ver.

Los falangistas, que vieron saludar a mi abuela al pobre Blas, simplemente con la mano, la detuvieron. insultaron y le raparon el pelo como castigo.

Ramiro Pérez Granja, en 1936, antes de ser ascendido a teniente de Ametralladoras

Asturias

A la llegada a Asturias Ramiro se alistó en el ejercito popular republicano (EPR) en un batallón de ametralladoras, donde más tarde ascendería a Teniente, en la 1a Brigada Móvil de Ametralladoras, cuyo capitan sería su amigo César Terrón Abad y su hermano Eloy que servía como cabo.

Tomó parte activa con el grado de teniente en el Frente Este, Frente de Llanes, Sierra Cuera, Cangas de Onis, El Mazuco, donde los pocos combatientes que sobrevivieron cuentan que sufrieron miles de bajas a causa del bombardeo con bombas incendiarias de la aviación italo-germana durante las horas diurnas, y un bombardeo artillero continuo, dia y noche, durante 10 días, la Cota 408 y finalmente cubriendo un amplio frente en el cerco de Oviedo por los montes de Naranco, hasta el 19 o 20 de octubre de 1937, fecha en que cae el frente de Asturias en poder de las fuerzas franquistas.

Ante el avance franquista, su única solución como el de muchos republicanos que cayeron en aquella ratonera, y no pudieron huir a zona amiga o neutral por el mar, era volver de nuevo a su tierra, y con un poco de suerte poder sobrevivir a la sangrienta represión de los vencedores, entregándose o huyendo al monte con otros huidos, germen de las futuras guerrillas antifascistas.

Olimpia Pérez Granja

Mientras tanto, a joven Olimpia, una de las hermanas de Ramiro que no pudo huir con la columna de "los 400", había conseguido sobrevivir esos días, escondiéndose en el curso de la Reguera, un riachuelo cercano a la entrada de Fabero, en un lugar llamado El Baraxil, oculta entre la hojarasca, con el agua hasta las rodillas durante tres dias y tres noches sin comer ni dormir. Desde su húmedo escondite podía ver la carretera de acceso a Fabero, hasta comprobar que gran parte de las "fuerzas ocupantes" habían desalojado el pueblo, persiguiendo a los que huían, entre los que se encontrarían sus hermanos y tíos.

Olimpia entonces sale de su escondite, vuelve a la casa familiar y comprueba que habia sido saqueada continuamente a fondo: Muebles, ropas, ajuar, aperos, animales...sus escasas posesiones habían desaparecido como "botín de guerra". Olimpia pide algo de comida y ayuda a los vecinos. No solamente la rechazaron, sino que algunos la echaron de sus casaa con cajas destempladas. Probablemente los mismos que dias antes habían saqueado su casa.

De vuelta en Fabero

Al caer Asturias en otoño de 1937, Ramiro vuelve a Fabero, un año después de su huida con la columna. Aunque no ha cometido ningún delito de sangre, no se fía de los nuevos dueños de la situación y ante el temor de lo que pudiera pasar, se refugió en el corral de la casa familiar, entre la paja. Cuando por la mañana su hermana Olimpia fue a sacar las ovejas a la becerra, se dió cuenta de que alguien estaba allí, escondido. Ramiro le habló y le pide que fuera a avisar a Eliseo Robles, el falangista a quien habian protegido anteriormente.

El primo Eliseo

Olimpia sigue las instrucciones de Ramiro y se pone en contacto con el primo Eliseo Robles y le informa de la situación de Ramiro. Sólo quiere entregarse y que no le maten. Confían en que la condición de miembro de Falange de Eliseo pueda influir para que al menos no le torturen o asesinen inmediatamente.

El primo Eliseo le responde que no se preocupe, que si se entrega pacíficamente no le pasará nada, y que permanezca en el corral. Olimpia respira tranquila y confiada, vuelve al corral le cuenta la conversacion a Ramiro, tranquilizándole.

Detención y torturas

Pero Eliseo lo que hace en realidad es denunciar a su primo y se presenta por sorpresa en el corral donde se oculta Ramiro, acompañado de una fuerza de guardias civiles, moros y falangistas a detenerle. Para mas ironía de la situación, Eliseo y otros falangistas llevaban las ropas robadas a Ramiro, ya que en aquellos dias del 36 había participado él mismo -muy activamente- en el saqueo de la misma casa familiar que lo acogió el 18 de julio con tanta generosidad. Y se le siguió viendo por el pueblo, paseándose con las ropas de Ramiro.

Como si de una operacion militar se tratase, es detenido con cierta violencia y llevado al cuartel de la Guardia Civil, donde es barbaramente torturado -casi hasta la muerte- y posteriormente trasladado en camioneta (la famosa “Rumbona”) con otros tres detenidos, uno de ellos era Donato Fernández ramón, Delegado de Trabajo de la CNT, que tambien había estado en el frente de Asturias.

Según nos cuenta Jesusa "Cuando llegaron a Vega de Espinareda procedentes de Fabero, la prometida de Ramiro salió al Estrechón (Una calle muy estrecha, a la entrada del pueblo), avisada, salió a despedirse de él, y nos comentó horrorizada que Ramiro iba sin conocimiento, con el rostro desfigurado, la ropa ensangrentada, y el cráneo hundido, sobre el suelo de la camioneta, encharcado de sangre. Se habían prometido en matrimonio durante aquella fatidica semana de julio de 1936, poco antes del 18. La novia, tal vez por temor a mas represalias, dejó el pueblo y nunca más volvió.

Cuando se me ocurrió protestar por la muerte de mi hermano, se me acercó un guardia civil y me dijo "Vete de aquí corriendo, que si te ve el sargento Vidarte, te sube a la camioneta a tí también y te fusila. Así que me tuve que ir."

Antiguo Cuartel de Fabero-León, en 1945

El famoso Vidarte

En esa misma parada en Vega, los verdugos suben a la camioneta a otro reo, Gervasio Rodríguez, que era de Vega de Espinareda y a otro de Lumeras (León). Esa es la última noticia que tenemos de él y sus compañeros de fosa común.

El grupo "ejecutor", si es que les quedaba algo de vida a los detenidos, iba bajo las ordenes del sargento Vidarte, de la Guardia Civil, un autentico torturador y asesino que disfrutaba en su tarea represiva, apoyado por las "fuerzas vivas" de la zona.

Dicen por el pueblo que -supuestamente- la madera utilizada para la construcción del Cuartel era procedente del Prado de Anterregueras, propiedad de la familia Pérez Granja, procedente de aquellos saqueos, siendo sargento el famoso Vidarte

.La fosa común

Según nos contaba Jesusa Pérez Granja "La Riza" y su nieto Eloy "Los datos que tenemos son contradictorios, nosotros siempre habíamos creído que estban enterrados en Ocero, en el cruce de Cacabelos, cercano a Fabero y Vega de Espinareda. Sin embargo hay otros datos, la familia de Gervasio Rodríguez dispone de un certificado de los falangistas del pueblo en el que se afirma que están enterrados en el Montearenas".

"Cuando resucite Ramiro, te pago lo que debo"

Acuciadas por las estrecheces económicas, las hermanas de Ramiro se atrevieron a reclamar a Eliseo Robles y Avelino Pérez "el Rocha" el dinero que les había prestado su hermano Ramiro en vida. No solamente no le devolvieron aquellos dineros, sino que Eliseo le contestó a Jesusa "Que fuese a comprobar si había resucitado Ramiro, y si era así, que a lo mejor entonces le pagaría".

 


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